No hay nada más incómodo a primera hora del día. Coger el coche en invierno por la mañana, después de una noche de helada suele ser sinónimo de quitar el hielo del parabrisas. Y con las prisas de llegar al trabajo o de llevar los niños al colegio siempre nos preguntamos lo mismo: ¿Cómo se quitará más rápido?

Te lo adelantamos: la rasqueta y la calefacción del coche serán tus amigos.

Truco 1: Prevenir sin glamour

Cubrir el parabrisas de tu coche para que no se forme hielo es la opción más rápida. Si tienes a mano una manta vieja, sólo tendrás que cubrir con ella la luna y meterla en el borde de la puerta, aprovechando el cierre para dejarla cogida.

Poner encima del cristal un cartón o papeles de periódico son otras dos opciones que seguro que has visto alguna vez cuando subes por carreteras de montaña en invierno.

Son soluciones que, aunque dejan poco lugar a la estética, te evitan pasar varios minutos en la calle, a la intemperie, dejándote los dedos en el hielo del cristal.

Truco 2: No tengo rasqueta

Has olvidado meter la rasqueta para el hielo en tu coche este invierno. O quizá no esperabas que helara tan pronto y ahora tienes que enfrentarte al hielo. No te preocupes, seguro que dentro del coche tienes herramientas que te pueden hacer salir del paso… o incluso en tu bolsillo.

Puedes utilizar una tarjeta que no te importe estropear. La del club del supermercado al que no sueles ir o una tarjeta antigua de puntos del videoclub que ha cerrado pueden ayudarte si la capa es fina.

¿Aún guardas cintas de cassette en el coche? Enhorabuena. Las cajas de plástico de estas reliquias del pasado sirven perfectamente para quitar el hielo.

Otra opción interesante es utilizar el rascador de tu cocina de inducción o vitrocerámica. Pero ten cuidado, es mejor usar estas herramientas con  su protector de plástico, porque el metal rayaría tu coche al instante.

Truco 3: Calentar antes de quitar

Enciende el coche y pon la calefacción antes de empezar a trabajar. El cristal se irá calentando y te ablandará el hielo. Además evitará que se te vuelva a congelar una vez te hayas deshecho de él.

Tener el motor encendido también ayudará a que el vehículo no circule en frío y a evitar problemas en el motor.

Truco 4: Compra una botella de anticongelante.

Por menos de 5 Euros tendrás un bote del líquido mágico. Una pequeña cantidad hará el trabajo mucho más llevadero y te resolverá el problema en cuestión de minutos.

Recuerda trabajar desde el exterior al centro del parabrisas, así como dejar actuar al anticongelante antes de ponerte a rascar.

Truco 5: Nunca eches agua caliente

Echar agua caliente al parabrisas de tu coche es prácticamente garantía de romperla. El cambio brusco de temperatura hará que el cristal se astille por su dilatación. En vez de quitar el hielo necesitarás cambiar la luna

Truco 6: Nunca eches agua después.

Nos puede ocurrir a todos. Has quitado el hielo, te ha quedado algún resto y recurres al chorro de agua de los limpiaparabrisas para quitar los restos. Es un error común. Echar agua cuando el cristal del limpiaparabrisas está aún frío conseguirá que éste se vuelva a congelar. Lo peor es que ya estarás conduciendo, no verás nada y tendrás un riesgo alto de accidente.