El coche en la temporada de verano se convierte para muchos en algo tan fundamental como la crema solar y el traje de baño. Y es por eso que en esta estación del año se genera mucho más tráfico por la gran cantidad de desplazamientos que hay en las carreteras. A su vez y como consecuencia, en esta época se producen también muchos más accidentes, por lo que la atención en la carretera y la seguridad deben ser mayores.

El problema fundamental y el mayor enemigo de todos en estas fechas es el calor. Las altas temperaturas pueden condicionar nuestra situación al volante, ya que provocan sueño, provoca falta de atención… Por eso es importante extremar la precaución.

Desde Automóviles Alhambra hemos elaborado una serie de recomendaciones para hacer de tus viajes y kilómetros recorridos este verano una experiencia segura y placentera.

1. Preparar el vehículo para el calor

Las principales causas de avería durante los viajes de verano se producen por la falta de mantenimiento del coche. Si no se realizan las revisiones necesarias para un coche a lo largo del año es posible que aparezcan imprevistos. Tener el libro de mantenimiento al día es un buen comienzo. Pasar las revisiones en tiempo y forma dará la seguridad de que no existirán fallos por falta de atención.

Es importante revisar también la presión de los neumáticos (ya que estos son sensibles al calor), los niveles de líquido refrigerante, del limpiaparabrisas, de los frenos y del aceite. Por esto es recomendable pasar por el taller antes de empezar un viaje.

2. La importancia de estar hidratado

De las cosas más importantes que hay que hacer es hidratarse antes y durante todo el trayecto. Cuando una persona se encuentra en estado de deshidratación manifiesta un mayor cansancio y confusión, perjudicando seriamente la seguridad al volante. Es muy importante el consumo de agua incluso aun no teniendo sed.

3. No viajar durante las horas de máxima insolación

Hacerlo podría afectar al correcto funcionamiento de los reflejos y provocar que el tiempo de reacción en una frenada de emergencia aumente. Las peores horas para conducir son aproximadamente entre las 13 horas y las 17 horas, donde se concentra más el calor.

4. Es recomendable hacer paradas cada dos horas o 200 km

Ya que es fundamental descansar, aprovechar para hidratarse, reponer fuerzas, refrescarse y estirar las articulaciones.

5. Usar gafas de sol homologadas y vestir de forma ligera

Las gafas de sol disminuyen el reflejo que provocan los rayos solares y aumentan la visibilidad del conductor. Proteger los ojos es fundamental, puesto que el 90% de lo que se percibe al volante es a través de la vista. Por otro lado, la ropa ligera facilita también los movimientos, aunque más que la ropa lo que realmente debe ser adecuado es el calzado. Sentirse cómodo es fundamental para una buena conducción.

6. Mantener el coche con buena temperatura

Asegúrate, antes de hacer cualquier viaje largo, de que el aire acondicionado o el sistema de climatización funcionan correctamente.

Como ejemplo gráfico, se puede decir que el calor produce, a partir de 35 ºC, síntomas similares a una presencia de alcohol de 0,5 mg.

Como temperatura de referencia, podemos decir que el confort ideal del habitáculo se encuentra entre 21 y 23 grados.

7. Informarse sobre el estado de las carreteras es muy importante

¿Conoces Infocar? Es el servicio de la DGT para saber el estado de las carreteras en tiempo real.

Consultarlo para saber de antemano cuál es la situación de las vías que se van a utilizar y evitar sorpresas es una de las mejores opciones antes de poner en marcha un largo viaje.

8. No es recomendable sobrecargar el coche

No nos referimos únicamente a los kilos de equipaje extra, que disparan el consumo y aumentan también el tiempo de reacción del vehículo en caso de emergencia.

También nos referimos a dejar objetos sueltos o usar, por ejemplo, la bandeja del maletero como un área más de carga. Dejar elementos que puedan moverse en caso de accidente puede suponer un problema de seguridad. Tapar las áreas de visibilidad sólo consigue que el conductor tenga menor información de lo que ocurre a su alrededor. Además, hacerlo conlleva multas económicas.

9. Comer y beber de manera adecuada

Las comidas copiosas reducen, además de nuestro confort, la atención de la carretera y los reflejos necesarios para responder en caso de emergencia. En los viajes con calor es preferible realizar ingestas más ligeras y más fácilmente digeribles.

Por otro lado, también es crucial mantener una hidratación óptima durante todo el trayecto.

10. Prepararse para la conducción en caravana

Conducir con una caravana o remolque es mucho más común en verano. El principal consejo en este caso es tener paciencia. Llevar kilogramos enganchados a la bola de remolque del coche aumenta el tiempo de adelantamiento y también la distancia de frenado.

En este caso, tener un estilo de conducción previsor y defensivo ayudará a llegar al destino sin ningún problema.

Por último, en el caso de llevar remolque, es imprescindible dividir correctamente el peso a lo largo de todo el espacio de carga. De esta manera evitaremos latigazos y reduciremos el riesgo de reacciones inesperadas.