La Clase G, el todoterreno de lujo de Mercedes-Benz, es considerada un icono del diseño. Su aspecto exterior no ha experimentado llamativas modificaciones desde el año 1979. Algunos elementos emblemáticos de su diseño asumen hoy en día la misma función que en la primera edición, y confieren a la Clase G su figura inconfundible.

A diferencia del diseño exterior, que permanece fiel a los rasgos clásicos del emblemático modelo original, el interior de la nueva Clase G ha sido renovado por completo, reinterpretando de forma original los genes del vehículo.

La Clase G, desde su primera edición, une el carácter de todoterreno con un equipamiento de lujo de alta calidad. La vista no engaña y el tacto lo confirma: en su interior se utilizan exclusivamente materiales de primera calidad. Puertas, asientos y cada uno de sus detalles está ejecutado con la máxima precisión artesanal.

 

Lujo y delicadeza en la fabricación

 

Una vez a bordo de la Clase G, los guiños del diseño que recuerdan la esencia de la clase G son inconfundibles. En el nuevo salpicadero también se pueden encontrar similitudes estéticas a la configuración del exterior. Los difusores de ventilación laterales, por ejemplo, reproducen la forma de los faros redondos. Entre los elementos típicos de la Clase G se cuentan el asidero amplio por delante de la plaza del acompañante y los interruptores cromados para los tres bloqueos de diferencial. Estos componentes distintivos, mejorados una vez más, se mantienen en la nueva edición.

 

Clase G renovado

 

El tablero de instrumentos, ordenado y de carácter completamente renovado, incluye de serie relojes y tubos analógicos de diseño intemporal. La nueva Clase G no decepciona a los partidarios de los indicadores redondos clásicos. Al igual que sucede en la nueva Clase E y la nueva Clase S, es posible elegir como cuadro de instrumentos opcional un visualizador de formato grande con instrumentos virtuales en el campo visual directo del conductor, así como un visualizador central por encima de la consola central. Ambos visualizadores de 12,3 pulgadas están dispuestos detrás de una cubierta común de cristal y generan de ese modo un puesto de conducción widescreen.

 

 

Teclas de acceso directo delante del controlador para funciones de uso frecuente y la regleta de mandos opcional para los sistemas de asistencia a la conducción por encima del conmutador giratorio de las luces completan las opciones de entrada de comandos.

La nueva Clase G sale al mercado con un ambicioso objetivo: subrayar con mayor claridad  la elegancia y el valor intrínseco del vehículo. En palabras de Ola Källenius, miembro de la Junta Directiva de Daimler AG «La nueva Clase G eleva el nivel de exigencias en todos los campos, tanto por sus prestaciones en carretera y fuera del asfalto como por su confort y su equipamiento de telemática. Con ello, nuestra serie de modelos más ‘veterana’ está perfectamente preparada para proseguir su historia de éxitos. En pocas palabras: el nuevo ‘G’ sigue siendo un ‘G’, pero mejor que nunca».

 

 

Y vosotros, cómo veis la evolución del Mercedes Clase G, ¿Guarda la esencia que lo convirtió en un icono?