Sabemos que durante estos días de confinamiento cuesta sujetar nuestra afición por el automóvil. Muchas veces dejamos correr la imaginación y pensamos en cuál va a ser la primera carretera que pisemos una vez termine la cuarentena. Otras, sufrimos por nuestro coche, aparcado en nuestro garaje o en la calle.

Mientras el sofá de nuestra casa sea la única tapicería de cuero en la que nos podamos sentar y el mando de la televisión el volante que nos haga elegir nuestro camino, te traemos 5 películas de coches con las que disfrutar (y mucho) en casa.

Es el momento de ponerte cómodo y aprovechar este tiempo extra que tenemos para ponernos al día y disfrutar de nuestra afición por los coches con un buen bol de palomitas y una manta.

1. Rush (2013)

Disponible en Netflix, Rush incide en el que, quizás, sea el enfrentamiento más interesante en la historia de la Fórmula 1: la lucha entre James Hunt y Niki Lauda.

Ron Howard, director que siempre garantiza un espectáculo contenido, se pone detrás de la cámara para conseguir secuencias inigualables de los momentos clave de la temporada 1976 del campeonato del mundo de F1.

Los dos pilotos, opuestos en su manera de entender el mundo y las carreras, luchan por el título final hasta que el grave accidente de Lauda en el Gran Premio de Alemania disputado en el circuito de Nürburgring lo cambia todo.

Una película que merece mucho la pena no sólo por las imágenes de las carreras o por el peculiar ambiente de la Fórmula 1 en los años 70. El visionado es obligatorio también por las grandes interpretaciones que dejan tanto el actor hispano-alemán Daniel Brühl (que borda a Lauda) como Chris Hemsworth, impecable como el mujeriego y vividor James Hunt.

2. Herbie (The love bug, 1968)

Herbie es un personaje prácticamente tan icónico como el modelo en el que se basa: el Volkswagen Beetle (o Escarabajo) que es el coche más vendido en la historia del automóvil.

Ahora podemos disfrutar de todas sus películas gracias a la llegada a nuestro país de Disney+, que nos acerca sin duda a un personaje decisivo en despertar la afición por el mundo del motor en muchos de nosotros.

De entre todas las películas protagonizadas por el coche número 53 nos quedamos con la primera: Love Bug, de 1968. Lo sabemos, no es una película que haya sobrevivido bien al paso del tiempo. Quizá ha envejecido demasiado. Su enfoque, una vez pasados los 12 años de edad puede resultar naif. Sin embargo, mantiene toda la magia y la originalidad a pesar de los más de 50 años que han pasado desde su rodaje.

Si buscas una película de coches para ver con toda la familia, ésta es una gran elección. Su guion funciona bien y sus efectos visuales aún siguen llamando la atención, a pesar de todo. Merece sin duda una revisión.

3. The Transporter (2002)

De lo familiar y azucarado nos vamos, radicalmente, al otro lado del espectro audiovisual. A una película que, desde su inicio, es acción y adrenalina. Una película que ha sido, y aún es, de visionado obligatorio para cualquier adicto a la gasolina.

No solamente porque las escenas de persecución ocupan más de las dos terceras partes del metraje, sino porque los coches que conduce el protagonista, un siempre expresivo (guiño) Jason Statham, juegan un papel determinante en el desarrollo de la película.

Durante las frenéticas dos horas de desarrollo de la acción, se muestra el parque automovilístico europeo de los años 90. En él, destacan dos coches que son ya dos iconos. Ambos conducidos por el protagonista. El BMW Serie 7 (aunque Jason Statham descubrió posteriormente que se trataba de un 750 V12) y el Mercedes Clase S en los que el protagonista hace sus trabajos son exprimidos en cada plano. Nosotros, mientras, lo disfrutamos.

Ideal para darle al play y no pensar más. Quizá en buscar un coche de segunda mano como los que aparecen en la película más tarde.

4. The Italian Job (1969)

Un auténtico icono británico. Y es culpa, en parte, del primordial papel que tienen los Mini Cooper en el desarrollo del metraje.

Tanto la versión original de 1969 como el remake de 2003 son muy disfrutables, pero nosotros seguimos prefiriendo la original.

La premisa sobre la que se basa el argumento también  tiene un toque automovilístico: el protagonista trata de robar el oro que iba a recibir FIAT como pago por la venta de sus coches en China.

Para descubrir la relación entre el preciado y dorado material y los Mini tendrás que ver la película. También aparecerán otras marcas imprescindibles para conocer el punto de vista inglés de lo que es un automóvil. Efectivamente, son las que tienes en mente. Tanto Jaguar como Aston Martin están representadas en el metraje.

Te pedimos disculpas por obligarte a ver el triste final que tienen algunas de esas obras de arte con ruedas. El entretenimiento a veces tiene un precio.

5. Le Mans 66: Ford vs. Ferrari (2019)

La película más reciente de nuestra lista (2019) también incide en otra de las rivalidades más fuertes de la historia del automóvil. Henry vs. Enzo, o lo que es lo mismo y también aparece como explicación añadida en el título de la película: Ford vs. Ferrari.

Los años 60 fueron también una década de lucha encarnizada entre las dos marcas por conseguir la hegemonía en la madre de todas las carreras: las 24 horas de Le Mans.

No nos importa que dure 150 minutos, porque se nos pasan volando. Son 150 minutos de viaje en el tiempo a los años 60, tanto en ambientación como en espíritu deportivo.

La historia de amistad entre Carrol Shelby (¿a que os suena el apellido?) y el piloto Ken Milles transmite la misma pasión con la que se corría en aquellos años y hace que la película sea imprescindible para cualquier amante del motor.

En nuestro caso, su visionado nos hizo también volver al clásico de Steve McQueen de 1971. No está mal organizar un maratón y ver del tirón ambas películas.

BONUS TRACK : Senna (2010)

No es una película, pero lanzado en 2010, este documental disponible en Netflix, es un retrato emocionante y fiel a la trayectoria profesional del mito brasileño en la Formula 1. Directo y objetivo, supera el plano deportivo para acercarse a la construcción del mito.

Acompañamos a Senna desde su debut en un Toleman hasta sus duelos con Prost, sin dejar de lado la polémica ni, por supuesto, las múltiples aristas del piloto.

Destacan sobremanera las narraciones de los dos mundiales decididos en la última carrera frente a un Prost, que, sin ser mostrado como un antagonista, tiene un papel fundamental en crear el aura mítica que envolvía a Senna.

Además de narrar lo conocido, el film también incluye imágenes inéditas. Son 2 horas que, sin duda, merece la pena pasar y más si eres aficionado al motor y a la Fórmula 1.

BONUS TRACK 2: Formula 1: La emoción de un gran premio (2 temporadas)

Nos ha dejado enganchados al televisor durante dos fines de semana. La serie documental, también de Netflix, sobre las temporadas de Fórmula 1 de 2018 y 2019 es, simplemente, adictiva.

Lo es porque dispone de todos los ingredientes que se le piden a una producción de estas características: imágenes espectaculares, material inédito, visión desde el interior de la competición y, sobre todo, mucha polémica.

Una vez la hemos visto ya no podemos percibir de la misma manera a los participantes, tanto pilotos como directores técnicos o de equipo. La llegada de Liberty Media a la Fórmula 1 ha supuesto apertura informativa a todos los niveles. Los americanos saben que a más información, también más entretenimiento. Precisamente es lo que consigue este documental de Netflix.