Hablar de Maserati, es hablar de una marca mítica. Una marca destinada a pasar a la historia.

Maserati ha realizado grandes aportaciones técnicas al mundo del automóvil como la utilización de la mica, como aislante en las bujías permitiendo un mayor rendimiento en los motores o los ajustes en el voltaje del sistema eléctrico que permitieron mejorar considerablemente la fiabilidad y que ofrecieran una potencia más continua.

Aunque del famoso fabricante italiano de automóviles deportivos de lujo destaca su exitoso historial deportivo con presencia y triunfos a nivel internacional durante más de 30 años, como campeonatos de formula I, 500 millas de Indianapolis, Gran Prix de Sudafrica, etc…

Pero también produjeron vehículos de carretera de lujo que disponían de un rendimiento deportivo derivado de la experiencia en los circuitos. El Maserati biturbo 222 es uno de ellos.

El Biturbo fue el coche más simbólico de los 80. El Biturbo terminó siendo el Maserati más producido de todos los tiempos. En sus múltiples versiones y evoluciones, se fabricaron unas 37.000 unidades entre 1982 y 1993.

El Maserati Biturbo 222 fue comercializado con diferentes motorizaciones V6 desde los 2 litros y su diseño y elementos técnicos inspiraron la creación del modelo Quattroporte IV. Modelo al que se debe gran parte del incremento de ventas del 62% de la marca en 2004.

Solo te das cuenta de lo que significa calidad de rodadura de un coche, cuando montas en un modelo de este tipo. A pesar que tener más o menos la misma potencia que un Cossie de la época o un M3, ninguno de estos dos coches eran rival, al menos en Circuito y menos aún en recta.

La unidad que tenemos en nuestro stock equipa el motor de 2.0 litros de 223CV. Probar este vehículo es quedárselo. Tiene ese toque de acabado exquisito, con gusto y finura, un tracción trasera de los «antiguos» que se gobierna a pedal, un cambio en H, de origen ZF, con la 1ª abajo…, una verdadera delicia.

coches clasicos en venta