El rito se repite generación tras generación. Muchos al cumplir los 18. Otros, años o décadas después. Pero todos, antes de coger el volante (legalmente) de un coche de segunda mano como los nuestros, tenemos que pasar por el examen de conducir.

Una catarata de preguntas tipo test que evalúan nuestro conocimiento del código de circulación. El mismo que tendremos que seguir 10 o 20 años más tarde del examen. En España sólo estamos obligados a aprobar el examen de conducir teórico una única vez. Después, se supone que mantendremos el conocimiento del reglamento porque es nuestra obligación si queremos ponernos a los mandos de un vehículo.

¿Volveríamos a aprobar el examen de conducir? Te retamos. Estas son las preguntas que más se fallan. ¿Las sabías?

  1. Preferencia en semáforos con flecha verde.

En un semáforo, relacionamos automáticamente la flecha verde con un pensamiento: tenemos preferencia, podemos acelerar.

Sin embargo no es siempre así. Hay una excepción. Es el semáforo en rojo con flecha adicional verde sobre fondo negro. Con ella los coches pueden girar en el sentido de la fecha pero cediendo el paso.

En muchos países, como Estados Unidos, se puede girar siempre a la derecha en cualquier semáforo en rojo si se cede el paso. Al final, tiene lógica: ayuda a mantener la fluidez del tráfico y a acortar los tiempos de desplazamiento.

Por supuesto, hay que tener en cuenta en estos semáforos el sentido de circulación de los carriles. Normalmente, sólo se podrá girar desde los externos. Por lo tanto, si queremos seguir recto tendremos que tenerlo en cuenta y no bloquear la trayectoria de los coches que vienen por detrás.

  1. Preguntas sobre ciclomotores.

Aunque los percibamos como motocicletas de baja cilindrada, los cliclomotores no están considerados como vehículos de motor. Parece contradictorio, pero el reglamento únicamente tiene en cuenta como vehículos de motor aquellos con más de 50 cc (en el caso de que sea de combustión interna) o de 4W (si se trata de un coche eléctrico)

Por lo tanto, no les afectan las señales que prohíban circular a motocicletas pero, por ejemplo, sí que les pueden afectar los semáforos destinados a bicicletas.

Otra excepción que hay que tener en cuenta sobre los ciclomotores es la necesidad obligatoria de que tengan un seguro.

  1. Señales de los agentes.

No es una situación muy común, pero los agentes de circulación tienen la mayor autoridad  y prioridad en la señalización. En el hipotético caso de que un semáforo esté en verde y un agente mande parar, esta última señal será la que prevalezca.

Además, muchas de sus indicaciones tendrán valor no sólo para los vehículos, sino también para los peatones. No seguirlas puede ser motivo de sanción:

  • Brazo levantado: obliga a parar a todos los usuarios de la vía que puedan hacerlo (y esto es muy importante) en condiciones de seguridad.
  • Brazo extendido: Obliga a parar a todos los usuarios que corten la dirección de los brazos
  • Brazo extendido con movimiento de arriba hacia abajo: Obliga a reducir la velocidad a todos los usuarios que se dirijan hacia el agente por el lado del brazo que está realizando la señal
  • Brazo extendido hacia abajo: Si se hace desde un vehículo, indica la obligatoriedad de parar en la derecha para los conductores a los que se dirige esta señal.
  1. Diferencia entre proximidad, aproximación y cercanía.

El código de circulación utiliza proximidad, aproximación y cercanía para indicar la distancia a un peligro o desvío.

La distancia se reduce según este orden. Normalmente las señales lo tienen en cuenta, a la vez, con líneas pintadas en paralelo. Si es proximidad, existirán tres líneas. Con aproximación, habrá dos. La última señal será la de cercanía y tendrá una única línea.

  1. Las prioridades de paso.

En un cruce sin prioridad establecida por otras señales, el usuario que tiene la preferencia de paso es el que viene por la derecha. Es una regla que sabemos todos los conductores y seguramente todos los estudiantes de autoescuela. Sin embargo, es difícil de recordar cuando llega el caso práctico.

Una manera fácil de recordarlo es hacernos la pregunta: ¿tenemos la derecha libre? Si es así, tendremos la preferencia de paso. Da igual qué carretera parezca más importante o sea más ancha. En un cruce sin señalizar, si tenemos la derecha libre, existirá prioridad.

¿Es esto siempre así? No. Siempre hay excepciones. Las carreteras pavimentadas siempre tienen preferencia sobre los caminos. También los raíles de un tranvía y los carriles bici sobre una calzada.

  1. Conducción en condiciones climáticas difíciles.

Te lo hemos explicado en nuestros consejos para conducir con nieve o con lluvia. Adaptarse a las condiciones climáticas es fundamental. A veces, es obligatorio saber cómo hacerlo en el examen de conducir.

Por ejemplo, se ha de saber que ante una pendiente con nieve, es mejor seleccionar una marcha más alta. Se revolucionará menos el motor y las ruedas tendrán más difícil patinar.

También es obligatorio conocer el uso de las luces antiniebla: no están dedicadas sólo a la niebla en sí, sino también a otras condiciones donde la visibilidad sea muy reducida: tormentas intensas con lluvia o calzada invadida por humo o polvo.