Llegó el momento: necesitas más espacio y un coche más grande. Acudes al mercado de coches de segunda mano. Tienes una idea en mente. Sin embargo, el número de modelos disponibles es casi abrumador y te genera dudas que antes no tenías.

Primero, pensabas que en un SUV de segunda mano ibas a encontrar todo lo que necesitabas: espacio, comodidad, seguridad… Con todo, llegas a un artículo de una revista que te hace dudar: el familiar de la misma marca tiene más litros de maletero. Continúas leyendo: a la berlina de cuatro puertas la han puesto por las nubes en cuanto a deportividad y además parece que tiene un buen espacio para las piernas de los pasajeros en la fila trasera.

Decidir nunca es fácil. Más cuando las virtudes de cada carrocería o segmento están tan cercanas entre sí. ¿Cuál será el mejor coche de segunda mano para elegir entre familiar, SUV y berlina de cuatro puertas? Tratamos de ayudarte a elegir.

Te avisamos de que no entraremos en la estética. Trataremos de analizar aspectos objetivos. Al fin y al cabo, los gustos de cada uno son tan diferentes como respetables.

Berlina de segunda mano

Elegir un sedán

Tres volúmenes. Silueta inconfundible. El coche que todos hemos dibujado cuando hemos sido niños. Ésa es la berlina. Prácticamente todas las marcas tienen una en sus gamas y, además, suelen tener un largo recorrido en el mercado.

Ten en mente, por ejemplo, en el Serie 3 de BMW o en el Clase C de Mercedes. Son modelos que han evolucionado y crecido con el mercado a lo largo de tres décadas.

La berlina de segunda mano va a tener dos grandes ventajas respecto a un familiar y a un SUV. La primera es el comportamiento. La segunda, la variedad mecánica que ofrecen las marcas en estos modelos.

Un sedán, por reparto de pesos e inercias es la carrocería que ofrecerá el comportamiento más noble y a la vez más deportivo. La comodidad para los pasajeros también será mayor, al tener menos oscilación en curva. Los ingenieros tendrán también más libertad para desarrollar las suspensiones y conseguir mayor nobleza en las reacciones del vehículo.

Las berlinas, asimismo, suelen ofrecer mayor variedad mecánica. Podemos encontrar desde motores más pequeños, con un consumo menor, hasta variantes deportivas con gran cilindrada y potencia.

Por el contrario, una berlina de cuatro puertas de segunda mano ofrece un menor maletero con una boca de acceso más estrecha e incómoda. En muchos modelos, las bisagras del portón también reducen la capacidad del maletero.

El acceso al interior para los pasajeros también será peor que en sus rivales, al tener el suelo más bajo.

Familiar de segunda mano

Elegir un familiar

Sportwagon, Sport Tourer, Station Wagon, ranchera, Avant, Touring, Estate, Shooting Brake… Existen infinidad de nombres comerciales para los coches familiares de segunda mano. Desde que en los años 30 empezaran a fabricarse los primeros en serie, este tipo de carrocerías se han mantenido en el mercado.

Con un crecimiento exponencial durante los años 60 y 70 del baby-boom, las rancheras han evolucionado a la par que lo hacía el automóvil, yendo desde la búsqueda del espacio de alojamiento y almacenamiento hasta el encuentro de la deportividad.

Su imagen, hoy en día, ya no es una característica que tire para atrás a sus potenciales compradores. De hecho, muchas versiones familiares se encuentran por encima en las listas de coches de segunda mano más vendidos respecto a sus equivalentes con carrocería sedán.

La ventaja clara de este segmento, por lo tanto, es el maletero. Su boca de acceso grande y cómoda, con portón, no resta espacio al portaequipajes. Éste, lógicamente, tiene una mayor altura gracias a que la carrocería no desciende. La traducción es sencilla: mayor volumen en litros y capacidad para transportar objetos voluminosos.

Algunas marcas ofrecen 7 plazas en opción para este tipo de coches, una opción nada desdeñable para una familia numerosa. Por ejemplo, el Mercedes-Benz Clase E Estate o el Volvo V60 ofrecen asientos reclinables dentro del espacio del maletero. Si buscas una ranchera de segunda mano es algo que podrías tener en cuenta.

Sin embargo, lo que ganan en espacio supone una contrapartida en comportamiento. A mayor peso, mayor inercia y peor calidad de rodadura.

SUV de segunda mano

Elegir un SUV

Desde que apareción el Nissan Qashqai en España, el segmento SUV no ha hecho más que crecer. De hecho, prácticamente la totalidad de los modelos con carrocerías, llamémoslas tradicionales, tienen su reflejo en un SUV en la actualidad.

Mucho tiene que ver con la actual fabricación por plataformas. El desarrollo de una base común para varios modelos de la marca hace sencillo para los fabricantes el obtener dos modelos diferentes haciendo pocos cambios en las líneas de producción.

¿Pero qué ventajas, además de la estética o la moda tiene un SUV de segunda mano? ¿Por qué tendría que decantarme por uno en vez de por un sedán o familiar?

La primera razón podría ser la versatilidad de uso. En teoría los SUV tienen una mayor altura al suelo y permiten el uso fuera del asfalto. A pesar de ello la realidad es distinta. Muy pocos SUV están pensados para un uso polivalente. El uso de llantas de gran tamaño o el perfil bajo de los neumáticos que montan muchas opciones de SUV de segunda mano hacen descartar un uso campero.

Otras unidades sí que ofrecen tracciones 4×4 y buenos ángulos de ataque y salida, así como suspensiones pensadas para un uso campero. Su uso en asfalto, sin embargo, se resentirá.

En segundo lugar, la mayor altura al suelo ofrece dos ventajas: un puesto de conducción con mayor visibilidad y una facilidad de acceso muy mejorada respecto a los coches sedán o familiar.

La carrocería SUV suele redundar también en un mayor tamaño, lo cual es un arma de doble filo a la hora de la decisión final de compra. Mayor volumen es igual a más comodidad y espacio en el interior. También hace posible la existencia de muchos SUV de 7 plazas de segunda mano.

Por el contrario, un coche grande equivale a mayor dificultad de aparcamiento y a peor comportamiento por inercias y peso. Asimismo, el mayor tamaño también suma kilos a la ecuación, subiendo las medias de consumo y estando éstas por encima a las versiones sedán o familiar montadas sobre la misma plataforma. También tendrán peor coeficiente aerodinámico y serán menos eficientes a nivel ecológico.

Conclusión: La decisión final.

Dejando la estética a un lado, la decisión final vendrá dada por las necesidades de uso concretas de cada conductor.

Por ejemplo, para un padre o madre con niños pequeños, la mayor altura de un SUV será una ventaja para instalar las sillas infantiles, así como para sentar a los pequeños en éstas. Sin embargo, si el uso va a ser eminentemente urbano, el tamaño y mayor consumo del SUV será una clara desventaja y la balanza girará hacia el modelo familiar.

Si el uso familiar va a ser puntual y el conductor realizará, por ejemplos, viajes en solitario por causas laborales en vías rápidas, el mejor comportamiento y seguridad de un sedán tendrán las de ganar respecto al resto de opciones.

En Automóviles Alhambra siempre tendremos coches de segunda mano para cubrir cualquiera de las necesidades que puedas tener, así como los datos de tamaño, consumo o potencia para que elijas correctamente.